miércoles, 2 de marzo de 2011

LA TEMPESTAD NUNCA ES ETERNA

Caigo sin remedio.
Se fue la luz.
No sé hacia donde ir.
Tengo miedo.
La angustia recorre mi cuerpo
y un nudo en el estómago me retuerce por dentro.

¿Qué pasó?

No veo nada,
no puedo caminar.
Mis brazos y piernas estan inmovilizadas.
¡¡¡Qué angustia!!!

¿Qué pasa?

Tengo el cuerpo contraido
la respiración se acelera
y comienza a latir fuertemente el corazón.

Lloro,
grito,
suspiro...

Y finalmente..
tras una profunda  y confiada inspiración
encuentro el sosiego.

Llega la paz,
y descanso.

Todo paso.
Solo fue un susto
efecto de tus pensamientos negativos.

Confía.
No temas.
Puedes controlarlo todo.

Después de la tormenta siempre llegará la calma.

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